Posts Tagged ‘Economía’

Organopónicos en la Estacada

diciembre 14, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

 

El entusiasmo y apoyo activo, que la gran mayoría de los venezolanos ha brindado a todas y cada una de las iniciativas del gobierno nacional, no tienen precedentes en nuestra historia contemporánea.

El programa de los cultivos organopónicos y huertos intensivos por ejemplo, tuvo especial acogida en el estado Nueva Esparta, por haber sido considerada como una vía válida, que atenuaría la miseria que padecen los pobladores de las zonas altamente deprimidas de nuestra región.

No obstante, transcurridos más de tres años de la puesta en marcha del programa organopónico, poco o nada se conoce sobre sus resultados. En las páginas electrónicas de los organismos relacionados con este asunto, no aparecen informaciones que nos permitan conocer detalles vitales como: Recursos financieros que se destinaron al programa; las unidades de cultivo registradas; las hectáreas y productos cultivados; los volúmenes de producción anual; los beneficios para los sectores populares en términos de precios, etc.

El Presidente Chávez debe exigir a sus colaboradores la sana administración de los recursos públicos y promover la evaluación continua y la rendición de cuentas de los planes y misiones sociales de manera objetiva, oportuna y transparente, asegurando que los recursos no se dilapiden y buscando el mejoramiento continuo de la gestión pública.

El pueblo como lo ha venido demostrando, seguramente apoyará las decisiones que desde el Ejecutivo Nacional se puedan desarrollar, para evitar que los programas oficiales, como en el caso de los organopónicos en Nueva Esparta, se queden en la estacada sin explicaciones, sin responsables, ni sancionados.

“La Hacienda Nacional no es de quien nos gobierna. Todos los funcionarios y depositarios de vuestros intereses deben demostrarnos el uso que han hecho de los fondos públicos” Simón Bolívar

Los Perdedores en Mar del Plata

diciembre 14, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Fecha: 14/11/05

Los latinoamericanos estamos profundamente frustrados por los desalentadores resultados obtenidos en la tan esperada IV Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata – Argentina. El tema que convocó a los líderes de las Américas – ” La creación de Empleo como Camino para Combatir la Pobreza” – no estaba realmente en la agenda de prioridades de los dignatarios que acudieron a la cita.

El tema del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) fuedeliberadamente introducido, con el propósito de desviar la atencióndel tema principal de la Cumbre. Además sirvió al imperio, para identificar con exactitud a los países díscolos con respecto al ALCA, para la aplicación de futuras sanciones económicas o cualquier tipo detrato discriminatorio.

Contrariamente a lo sucedido, esta cumbre pudo servir para trazar estrategias y políticas que permitieran mitigar el hambre, la miseriay la pobreza que azota a nuestras Américas, que según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 222 millones de personas viven en situación de pobreza; 96 millones viven en estado de indigencia y 55 millones padecen hambre. Estos seres humanos no pueden esperar por otra “cumbre”, que atienda a sus necesidades inmediatas. Para los pobres el tiempo es vital. Es la diferencia entre la vida y la muerte.

Este cuadro dantesco que presenta nuestra América, bien merecía el esfuerzo de los gobernantes, para lograr el consenso necesario y allanar el camino, para alcanzar los objetivos trazados en la Cumbre del Milenio y reducir para el año 2015 en un 50% la pobreza y las desigualdades, que condenan a vivir a millones de seres humanos, conmenos de un dólar americano por día.

En la guerra de vanidades, orgullos heridos y de mezquindades en que devino la IV Cumbre de Mar del Plata, triunfaron los intereses subalternos de los poderosos y perdieron los eternos perdedores. Los pobres de las Américas.

Deja Vu de la Venezuela Saudita

diciembre 14, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Fecha: 26/06/06

¿Han tenido la sensación de haber presenciado previamente algún evento nuevo? Uno se dice asimismo “esto yo ya lo había vivido”. Este sentimiento lo recreo por la semejanza entre la Gran Venezuela-Saudita de Carlos Andrés Pérez y la realidad actual. Basta observar: algunos actos de gobierno; la actitud dispendiosa de la gente y la irresponsabilidad en el manejo de los recursos de la renta petrolera.

Ha resurgido la agricultura de puerto; la invasión de inmensos buques repletos de baratijas y espejitos; la importación de aviones para privados, yates, autos de lujo, whisky, caviar y demás delicateses. No le estamos regalando un barco a Bolivia, pero si helicópteros y dinero a manos llenas a otros países. La deuda externa e interna se multiplica al igual que la burocracia y la corrupción. La consigna otra vez en boga es: “roba y deja robar”.

Albert Einstein decía que “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. De allí que pronosticar el trágico final de esta triste historia no requiere de un experto. La resaca, luego de la borrachera cíclica generada por los ingresos petroleros, encontrará a unos venezolanos: mas empobrecidos; con una enorme deuda nacional impagable; un proceso inflacionario impresionante; una descomunal devaluación; una escalofriante tasa de desempleo y a un pueblo resentido, frustrado en busca de un nuevo Mesías. Este será entonces, el momento para acordarse del finado Dr. Uslar Pietri y reprocharnos el porque: no sembramos el petróleo y no tuvimos el valor para advertir a tiempo, sobre el futuro aciago que aguardaba a la patria.

Indica la consabida frase popular que: “pueblo que no conoce su historia está destinado a repetirla”. Pero nosotros conocemos la historia y por tanto no estamos fatalistamente destinados a repetirla. Aún estamos a tiempo para rectificar y detener la continuación del deja vu de la Venezuela Saudita.

“La historia de los infortunios y errores de la América es elocuente para los que saben leerla”. Simón Bolívar

Uno, Dos Muchos Vietnam

diciembre 14, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán
Fecha: 28/05/05

Resultaría un despropósito acusar al Vietnam de exaltar al imperialismo yanqui o al capitalismo salvaje. Sin embargo, este glorioso pueblo que en otrora libró las luchas mas encarnizadas, para alcanzar su libertad, hoy por hoy desarrolla una pujante economía de mercado que sorprende al mundo entero, haciendo realidad el sueño de Ho Chi Minh de construir luego de la guerra, un Vietnam “mil veces mas hermoso”.

En Venezuela estamos también reconstruyendo una nación devastada por una clase política inicua que, a pesar de los ingentes recursos económicos ingresados al país por la renta petrolera, condenó al hambre, al atraso y a la miseria a más del 80% de la población. El gobierno revolucionario para erradicar las iniquidades del pasado, a través de las “Misiones”, a dado pasos positivos en materia de educación, salud y desarrollo socio-económico.

No obstante, para que estos avances se sostengan en el tiempo y los recursos no se dilapiden, es necesario finalizar con la transitoriedad de las Misiones e incorporarlas a los sistemas formales en las áreas de salud y educación. En lo económico, creemos se deben incorporar elementos de la economía de mercado con contenido social, evitando sustentar el desarrollo casi exclusivamente en el cooperativismo a ultranza o en aventuras cogestionarias con proyectos de dudosa sustentación, donde el Estado aporta el capital, pero está imposibilitado técnicamente, para velar que se apliquen con la debida pulcritud.

El pueblo Vietnamita bajo la consigna de edificar “un país prospero, un pueblo rico y una nación civilizada” construye exitosamente su paradigma. En Venezuela para la construcción del socialismo del siglo XXI debemos explorar y discutir estas experiencias positivas, tomando lo mejor de ellas y adaptándolo a nuestras condiciones especificas. Quizá así Venezuela podría llegar a convertirse en uno de los Vietnam, soñados por el Che. La discusión esta planteada y no debemos soslayarla.