Archive for the ‘Medicina y Salud’ Category

Venezuela: Salud No Es Prioridad

diciembre 15, 2007

Editado por: ASERNE

Publicado: 11/12/07

Pese a los inmensos recursos destinados a la misión Barrio Adentro, los usuarios del sistema se sienten desencantados. Se han recibido muchas denuncias de módulos cerrados o que funcionan de manera precaria. El gobierno incumplió su meta de tener listos y operativos 8.573 centros de atención primaria en 2007. En la actualidad apenas funcionan aproximadamente, dos mil en todo el país.

La Salud y las Políticas Pública

Existen dos entes paralelos, por un lado está Barrio Adentro y por el otro el sistema tradicional de salud. Esta falta de coordinación impide la maximización en el uso de los recursos disponibles. Para mal de males la Asamblea Nacional le ha fallado al pueblo, al no haber aprobado la Ley de Salud Pública.

Importación de Medicamentos

Se ha estado denunciando que el gobierno nacional para beneficiar el comercio con países “aliados” como: Cuba, Irán, Pakistán y la India, ha estado importando medicamentos tales como: analgésicos, antipiréticos y antihipertensivos que se dejaron de prescribir en Venezuela por resultar obsoletos, altamente dañinos o poco efectivos para los pacientes y de dudosa calidad.

Conclusión

El gobierno no cesa en su práctica de echar manos al efectismo político, para embaucar a los incautos que todavía presumen la buena fe del régimen chavista y creen en sus improvisadas misiones. Ahora está claro que para Chávez la salud del pueblo venezolano no es una prioridad.

Fuentes:
Diario El Universal, PROVEA y la Cámara Venezolana de Farmacia

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Médicos Colaboracionistas

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Publicado: 8/10/07

Gráfica: Hospital Universitario de Caracas – Una foto es mejor que mil palabras.

Resulta sumamente preocupante, el profundo caos que impera en el sector público de salud en Venezuela. La red hospitalaria y el sistema ambulatorio se caen a pedazos y carecen de insumos básicos. Las bacterias y la pestilencia se han apoderado de la mayoría de sus quirófanos y pasillos. Los pobres, supuestos beneficiarios de la revolución, esperando por la añorada atención médica, mueren de mengua, y enfermedades creídas erradicadas han resurgido como fantasmas del pasado. Las estadísticas gubernamentales en materia de salud son secretas o manipuladas.

El sistema paralelo de atención médica impuesto por Chávez, conocido como misión “Barrio Adentro” languidece. La confianza hacia los supuestos médicos cubanos declina aceleradamente. La gente por temor no denuncia los supuestos casos de mala praxis médica, pero son vox populi. Los medicamentos expedidos por los cubanos son de dudosa calidad, obsoletos y no están supuestamente, certificados por farmaceutas nacionales. La construcción de los llamados módulos de Barrio Adentro, sólo han servido para abultar las cuentas bancarias de contratistas y de los bendecidos por la revolución. De hecho, muchas de estas instalaciones están abandonadas o trabajan a tiempo parcial.

Lamentablemente, todo este inefable escenario se materializa con el silencio cómplice y la participación activa de algunos médicos oportunistas, acomodaticios, y con graves problemas de dignidad. Médicos adheridos a la chequera de Chávez, que doblan la cerviz por su propio bienestar y que hoy por hoy, tienen el tupé de satanizar las luchas reivindicativas adelantadas por los gremios médicos. Mañana estos médicos inicuos en su descargo alegarán que tenían familias que alimentar; gastos que cubrir, necesidades personales que satisfacer. ¿Pero es que acaso la mayoría de los venezolanos y médicos dignos no tenemos iguales necesidades? En los últimos años muchos venezolanos hemos sufrido privaciones de nuestros derechos fundamentales, incluyendo el derecho al trabajo. Sin embargo, esto no ha sido óbice para que cejemos en nuestras luchas, que en medio de la adversidad libramos en defensa de la dignidad, la libertad y la democracia.

La historia sabrá juzgar la actitud de todos aquellos colaboracionistas del régimen, que vendieron su dignidad para ponerla en manos del efectismo, la demagogia y para aupar el ejercicio ilegal de la medicina en el país. Albert Camus ya lo dijo: “no es el odio el que hablará mañana, sino la justicia misma, fundada en la memoria”.

La Muerte No Espera

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

El sistema de salud en el estado Nueva Esparta esta desahuciado. Los planes y misiones destinados a este sector no están cumpliendo sus objetivos. Decenas de enfermos de gravedad esperan la muerte. No pueden afrontar los inmensos costos que envuelve operase o tratarse en clínicas privadas y los hospitales públicos carecen del personal, la infraestructura y los insumos para salvarles la vida.Los convenios con la República de Cuba no están funcionando para la totalidad de los casos que revisten gravedad y muchos pacientes mueren, esperando el ansiado viaje que les pudo salvar la vida.

Quizá nuestros hermanos cubanos no cuentan con la infraestructura para atender tantos casos y las autoridades en la región encargadas de canalizar los viajes para Cuba, carecen de la sensibilidad para atender adecuadamente al pueblo y presentar alternativas válidas para atenuar el problema. Ningún venezolano puede permanecer impasible ante la muerte de valiosos compatriotas, que están falleciendo por falta de atención médica oportuna.

Los venezolanos no queremos más diagnósticos ni soluciones milagrosas, aspiramos que los problemas en el área de la salud se enfrenten con planes serios y sustentables en el tiempo. Los recursos económicos existen. Parte de los ingresos extraordinarios por concepto de renta petrolera, deben ser destinados para acabar de una vez con la iniquidad y las carencias que sufren los venezolanos, cada vez que asisten a un centro público de salud.

¡Presidente¡ Usted tiene la mayor responsabilidad, cuenta con los recursos y está investido con la autoridad necesaria, para hacer que el sistema de salud funcione. Las soluciones están a su alcance. No defraude al pueblo que lo ha respaldado en sus luchas por una Venezuela justa y para todos. ¡La muerte no espera!