Archive for the ‘Generación 28’ Category

Efeméride: Muere El Capitán Alvarado Franco

diciembre 12, 2011

Fuente: ASERNE

El 12 de diciembre de 1933 muere en el Castillo de Puerto Cabello, El Capitán Rafael Alvarado Franco, líder del fallido golpe de Estado contra la dictadura de Juan Vicente Gómez.

En la madrugada del 7 de abril de 1928, sucedió en Caracas, uno de los hechos más apasionantes de nuestra historia contemporánea. Un grupo de estudiantes y oficiales jóvenes tomaron el Palacio de Miraflores e intentaron la toma del Cuartel San Carlos, la cual era la instalación militar más importante de la nación.

El movimiento es encabezado por el capitán Rafael Alvarado Franco y los tenientes Barrios, Fernández y Leffman por el sector militar y por los estudiantes Raúl Leoni, Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt y Juan José Palacios, quienes aspiraban un amanecer de libertades.

A pesar de los cruentos enfrentamientos que se escenificaron en las adyacencias del Cuartel San Carlos, los luchadores por la libertad en contra de los esbirros de la dictadura, no lograron la toma de tan importante plaza.

El capitán Alvarado Franco y el teniente Barrios fueron reducidos. La furia de ese régimen oprobioso herido de muerte, alcanzó a los estudiantes, quienes fueron apresados, torturados y sometidos a trabajos forzosos. No obstante, la semilla de la rebeldía y la libertad se habí­an sembrado en el corazón y la conciencia de la sociedad.

El capitán Alvarado Franco murió víctima de las horrendas torturas a las cuales fue sometido, incluyendo el suministró de vidrios molidos en sus alimentos.

Sus restos reposan en el Cementerio General del Sur.

Golpe, patria o muerte

abril 7, 2009

Por: Alberto Jordán Hernández

Tomado de: NOTITARDE

E-mail: albertojordanhernandez@yahoo.esfranco-r-alvarado

7 DE ABRIL 2009: 81 AÑOS DE LA ACCION DE LA GENERACION DE 1928

íPor la Patria hasta la muerte! era el “santo y seña” de aquella juventud -estudiantil y militar- que en intento golpista irrumpió contra el régimen dictatorial del general Juan Vicente Gómez, quien llevaba 20 años gobernando a Venezuela, no como un cuartel, sí como una hacienda, acción de la cual se cumplen 80 años este 7 de abril.

La rebelión tenida como la primera consecuencia de la Semana del Estudiante dio justamente a los 2 meses de esta célebre acción que le declaró la guerra a la dictadura y pasó a la historia como Generación del 28. Los 252 cursantes de la Universidad Central de Venezuela y quienes se le sumaron en la lucha, causaron manifestaciones pro libertad en Caracas y otras ciudades, conmovieron al sector militar. Este, liderado por el capitán Rafael Alvarado  Franco, creó un “Movimiento patriótico que no tenía más objeto que el de proporcionarle a su país unas elecciones completamente libres para elegir un candidato completamente civil”.

-No tenía otro fin que aspirar para mi Patria un gobierno que fuera eminentemente liberal y una Institución Armada que no tuviera otra misión que el sostenimiento de la Constitución y de las Leyes -declararía después este oficial yaracuyano.

Inicialmente la conspiración en la cual estaban involucrados los cuarteles San Carlos y Miraflores y la Escuela Militar, fijó el golpe para el 1º de abril del 28, cuando el “benemérito” saldría de Maracay, lugar de residencia, para ir a inaugurar el hotel “Miramar” de Macuto, después de una permanencia de dos días en Caracas, tal era su costumbre. El dirigente estudiantil, Juan José Palacios quien coordinaría los contactos universitarios con los militares, relataría años después que “el propósito era asegurar la persona física del dictador”.

Eustoquio Gómez, primo del tirano testimoniaría que tenían preparadas bombas explosivas en Antímano, que le lanzarían cuando pasara y que desde Los Teques hasta Caracas regaron vidrios y tachuelas. El viaje no se dio y se aplazó el golpe porque confiaban en el triunfo; tanto que hasta tenían una Junta de Notables que asumiría el mando. Entre otros nombres se mencionaban los de Rafael Arévalo González, Juan José Mendoza, Ramón Parpacén, Guillermo López, Juan José Abreu, Alejandro Lara, José Ramón Ayala; todos civiles.

El teniente Rafael Antonio Barrios Véliz daba cuenta que de los contactos de la conspiración no escapó el general Eleazar López Contreras, comandante de la Guarnición de Caracas, quien haría fracasar el golpe.

Su hijo, el Alférez Eleazar López Wolkmar, nacido en La Vela de Coro, sí se comprometió. Fue él quien, en vísperas de la insurgencia, dio cuenta de la delación, atribuida al teniente tachirense Mariano Montilla. Esto llevó al adelanto del movimiento, ante la incertidumbre de ser apresados sin haber logrado siquiera un gesto. Así, la Federación de Estudiantes de Venezuela, presidida entonces que por José Tomás Jiménez Arráiz, quien inauguró un nuevo local, que no tardó en colmarse, con una fiesta. Fue un pretexto para el reclutamiento masivo de los estudiantes. El que entraba no salía.

A la una de la madrugada del día 7, fueron saliendo en grupos que se ubicarían en las adyacencias del Cuartel San Carlos, a la espera del llamado para penetrar en su interior. Esto se intentaría una vez que los militares insurrectos tomaran la instalación. Igual situación se planteó en el Palacio Presidencial.

López Contreras se apersonó en el San Carlos y desde allí abortó la insurrección, lo cual logró luego de un tiroteo que dejó varios muertos y heridos.

La insurrección sirvió para desenmascarar públicamente a la dictadura y de nuevo el espíritu de libertad se manifestó en diferentes formas, transmitieron en mensaje estudiante exiliados.

Con los militares hubo un Pueblo en Rebeldía (así tituló Francisco Betancourt Sosa, uno de los jóvenes golpistas, su libro de relatos de la sublevación),

Capitán Rafael T. Alvarado Franco

enero 4, 2008

Tomado de: Yaracuy-Es

Nirgua (Edo. Yaracuy) 1896 – Puerto Cabello (Edo. Carabobo) 12-12-1.933

Militar. Graduado de pedagogo en Chile, estudia luego en la Escuela Militar de Chorrillos en el Perú, donde obtiene el grado de subteniente.

En 1.925, regresa a Venezuela y alcanza el grado de capitán.

Se decepciona de la forma como Juan Vicente Gómez utiliza al Ejército para sus fines personales y comienza a pensar en la necesidad de un cambio en el país.

Se convierte en promotor y cerebro del alzamiento del 7 de abril de 1.928.

Busca para su movimiento el apoyo de las nuevas promociones militares y de los estudiantes; se pone en contacto, primero, con el teniente Rafael Antonio Barrios Véliz, yaracuyano como él y otros oficiales jóvenes, entre los cuales se recuerdan a: el capitán Rafael García Carvallo, Pedro Ducharne, egresado también de la Escuela Militar de Chorrillos y los tenientes Leonardo Lehmans y Agustín Fernández; y más tarde, con el alférez Eleazar López Wolkmar, hijo del general Eleazar López Contreras, con el brigadier Delgado Lehmans y el cadete Armando Chávez quien se compromete a incorporar a compañeros de la Escuela Militar; igualmente entra en contacto con la Federación de Estudiantes.

De sus planes políticos se conoce poco, pero se sabe que había hablado largamente en Colón (Panamá), cuando regresaba de Chile con Esteban Gil Borges, a quien parece haber visto como posible figura para desempeñar la Presidencia de la República.

El teniente Barrios, incorporado al batallón Girardot, por sugerencia de Alvarado Franco, tomó el cuartel de Miraflores, en acción sangrienta, mientras él debía tomar, con otros grupos de militares jóvenes y estudiantes (entre los cuales estaban Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba), el cuartel San Carlos.

Un retraso de minutos, dio tiempo al general Eleazar López Contreras (a quien uno de los heridos en la refriega de Miraflores, el capitán Ramón González, antes de morir tuvo tiempo de avisar; otros dicen que fue por una llamada de Regina Gómez quien oyó los disparos desde Miraflores) para tomar las riendas del cuartel y recibirlos con descargas cerradas y dominar la situación.

Preso en esta acción, Alvarado fue enviado al cuartel San Carlos y luego al castillo de Puerto Cabello, donde murió después de haber sido sometido a tortura en repetidas ocasiones.

Desde el 12 de diciembre de 1.957 sus restos reposan en el Cementerio General del Sur, en Caracas.

BIBLIOGRAFÍA:CASTELLANOS, RAFAEL RAMÓN La sublevación militar del 7 de abril de 1.928 Caracas: Italgráfica, 1.978 ICONOGRAFÍA:
FOTOGRAFÍA, El Nacional, Caracas: diciembre 13, 1.967. FOTOGRAFÍA; reproducción: Rodriguez, Emilio,

Para conocer más sobre las personalidades y los hechos más importantes del Estado Yaracuy, le invitamos a visitar la página: http://www.yaracuy-es.com

Insurrección de Miraflores

enero 4, 2008


En un nuevo intento por derrocar a Juan Vicente Gómez, el 7 de abril de 1928 estalla un movimiento revolucionario dirigido por el capitán Rafael T. Alvarado Franco.El movimiento revolucionario de este día fue de tendencia democrática, que se alimentó de las ideas recogidas en Chile por su principal protagonista, Rafael Alvarado Franco, un joven instructor de artillería, nacido en 1898 en Nirgua, Estado Yaracuy.Al amanecer del 7 de abril los conspiradores tomaron el cuartel de Miraflores y, cuando se dirigían al cuartel San Carlos, fueron dominados por el propio general López Contreras.Todos los involucrados fueron detenidos y torturados. El Capitán Alvarado murió en la prisión del castillo de Puerto Cabello, el 12 de diciembre de 1933.

LA SUBLEVACION DEL 7 DE ABRIL DE 1928

El movimiento estudiantil del 28 despertó entre los desafectos y opositores al régimen de Gómez, la posibilidad de una lucha más efectiva; al mismo tiempo convirtió aquel movimiento de protesta, espontáneo, en un movimiento de lucha que tendía a una mayor coherencia para enfrentar la dictadura.

La pasantía de los estudiantes por las cárceles más temibles del régimen, La Rotunda y el Castillo de Puerto Cabello, había logrado un efecto positivo en la madurez política, en la clarificación de los objetivos de lucha; en aquellas circunstancias los estudiantes entraron en contacto con importantes sectores opositores.

De todo esto resultó que en los primeros días del mes de abril, el 7, se produjo el alzamiento militar del capitán Rafael Alvarado y de los sub.-tenientes Barrios, Fernández y Leffman (de la Academia Militar), los militares contaron con el inmediato y amplio respaldo de los estudiantes y de otros sectores de la sociedad caraqueña. De esta manera, los dirigentes estudiantiles del 28 que habían iniciado un movimiento de protesta, se vieron envueltos al poco tiempo en un movimiento armado cuya finalidad era derrocar al gobierno de Gómez.

A diferencia de los tiempos pre-gomecistas, donde los movimientos armados provenían de las áreas rurales y comandadas por viejos caudillos; este movimiento surge desde el más importante centro urbano y con la participación de un sector que nunca había tenido tan importante papel desde la independencia, nos referimos al sector estudiantil; y era que aún cuando el régimen de Gómez tenía oprimida a la sociedad venezolana, nuestros jóvenes estudiantes del 28 estaban preparados a través del estudio de las teorías políticas más avanzadas tanto social-demócratas como socialistas, para emprender un nuevo camino que condujera a la democracia y a la libertad popular.La insurrección estudiantil-militar del 7 de abril de 1928 que contó con la participación de Raúl Leoni, Jóvito Villalba, Hernán Nass, Rómulo Betancourt, Juan José Palacios, Isaac José Pardo, fracasó y la mayoría de estos estudiantes fueron detenidos; el Castillo de Puerto Cabello, La Rotunda, Palenque y El Sombrero comenzaron a llenarse de nuevo con los jóvenes estudiantes que luchaban contra la opresión, que anhelaban un sistema de vida mejor bajo los ideales de la democracia y la libertad.
Los estudiantes que lograron salir al exilio, produjeron un documento denominado: “Mensaje de los Estudiantes Venezolanos en el Exilio a las Juventudes Universitarias de América”.La insurrección estudiantil del 28 sirvió para desenmascarar públicamente al régimen de Gómez, se logró el enfrentamiento directo y de nuevo el espíritu de libertad se manifestó en diversas formas. Comenzó a desarrollarse todo un conjunto de acciones como la organización de los exiliados, las posibilidades de formar grupos políticos dentro y fuera del país y surgieron nuevos movimientos insurreccionales contra la tiranía.A la dictadura gomecista sólo le quedó como recurso acusar a los jóvenes estudiantiles y militares de ser “agentes del comunismo internacional “, falacia ésa que no fue creída por nadie ya que estaba muy clara la lucha de los jóvenes estudiantes y cadetes de la Academia Militar solamente por una forma de vida mas justa, libre y democrática.Otro de los hechos consecuenciales de la sublevación del 28 fue la reforma constitucional, en efecto ese mismo año el Congreso Gomecista, por disposición de Gómez, modificó en los siguientes aspectos:

a) Las faltas absolutas del presidente serían llenadas por una nueva elección del Congreso. Las temporales serían llenadas por el Ministro que designara el Presidente.
b) Se prohíbe toda propaganda “comunista”. El Inciso 6º del Art. 32 quedó redactado de la siguiente manera:

“Art. 32. La Nación garantiza a los venezolanos:
6º. La libertad de pensamiento manifestada de palabra, por escrito o por medio de la imprenta, pero quedan sujetas a pena, conforme lo determina la Ley, las expresiones que constituyan injuria, calumnia, difamación, ultrajes o instigación a delinquir. Queda también prohibida la propaganda del “comunismo”.

Generación del 28

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Publicado: 4/6/07

Una marcha pacífica, la coronación de una reina, el recitar de un poema por Pio Tamayo, la rotura de una lápida en honor a Gómez y la feroz represión desatada por el régimen, durante las celebraciones de la semana del estudiante en febrero de 1928, fueron la antesala de un levantamiento militar, que marcó la ruptura histórica, con la oprobiosa, atrasada y cruel dictadura gomecista, permitiendo la eclosión de una nueva generación de líderes que signarían la historia política venezolana del siglo XX.

Aquella gloriosa jornada estudiantil, como corresponde a los regímenes totalitarios, fue reprimida con las armas de los déspotas: encarcelando estudiantes, azuzando a sus esbirros para agredir a los manifestantes y desatando con la policía política “La Sagrada”, una ola represiva sin precedentes. Fue justamente, ante aquella atroz, sanguinaria y desproporcionada reacción gomecista, que algunos líderes militares como el Capitán Alvarado Franco y el Teniente Barrios, decidieron alzarse en armas en lo que se conoció como el golpe de Miraflores, el 7 de abril de 1928. El Capitán Alvarado en torno a este hecho manifestó, que la llamada “Fiesta de los Estudiantes”, los inspiró para asumir los sacrificios necesarios, tendentes al restablecimiento de la moral pública y las libertades socavadas por la dictadura.

Los estudiantes de la Nueva Generación del 28*, no tan solo provenientes de la Universidad Central de Venezuela como en otrora, sino de decenas de universidades, han asumido el liderazgo de las protestas con gallardía, sufriendo los embates y desmanes de un gobierno que a perdido la razón. Sabemos que las manifestaciones no obedecen al “fútil” cierre de una televisora. Lo que subyace en las luchas de los estudiantes al igual que hace 79 años, es la defensa a las libertades democráticas y la preservación de los valores morales de nuestra sociedad.

La epopeya libertadora de aquella semana de los estudiantes, se está repitiendo hoy día con singular fuerza, romanticismo e idealismo. El ánimo popular esta en su clímax y la organización está presente. En este déjà vu histórico, añoramos al Capitán de la Generación del 28.

Nota: * El 28 de mayo de 2007, se concretó el cierre de la Televisora RCTV

¡Por la Patria!

diciembre 15, 2007

Publicado: 15/5/07

Esta noche trataré de cumplir con mi deber. Nada es tan sagrado para un hombre como la libertad de su patria.

A mi familia no le he comunicado mis proyectos; de manera que no debe hacérsele responsable de mis actos.

Moriré como hombre o viviré habiendo probado que soy libre.

He sido siempre un soldado de la República; nunca he adulado a la Tiranía; que mi ejemplo lo sigan todos los que se crean dignos de llamarse mis compatriotas.

“Por la patria hasta la muerte”. Este es mi credo y debe serlo de todos los venezolanos.

Caracas, 6 de abril de 1.928, a las 10 hs. Y 45 m. de la noche.

Firmado: Capitán Rafael T. Alvarado Franco.

Esta nota fue escrita por el Capitán de Artillería Rafael T. Alvarado Franco, en la víspera del fallido golpe de Miraflores en contra de la tiranía de Juan Vicente Gómez, el 7 de abril de 1.928.

El Capitán Alvarado murió el 12 de diciembre de 1.933 en el Castillo de Puerto Cabello, probando que fue un hombre digno y libre.

Enero 1, 1.896 – Diciembre 12, 1.933

“CUANDO EL GOBIERNO VIOLA LOS DERECHOS DEL PUEBLO, LA INSURRECCION ES EL MAS SAGRADO DE LOS DERECHOS Y EL MAS INDISPENSABLE DE LOS DEBERES” LAFAYETTE

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

Artículo 350

El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

Desilusionado Espíritu del Pueblo

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Los venezolanos hemos tradicionalmente reaccionado con heroísmo y desprendimiento, cuando ha sido necesaria la defensa de nuestra libertad, desafiando con determinación a los autócratas, que usando abusivamente los mecanismos del poder, han intentado perpetuarse en el mando de la nación, aplastando y borrando del escenario político a los otros sectores de la sociedad. Los venezolanos de hoy no serán la excepción.

Durante los aciagos años de la dictadura gomecista, hubo un hecho que marco un hito histórico, para el despertar de la conciencia democrática colectiva del venezolano de principios del siglo XX. Un movimiento liderado por el Capitán de artillería Rafael Alvarado Franco, el 7 de abril de 1928, conocido como la insurrección del Cuartel de Miraflores. Se trató de un movimiento cívico-militar, que aunque fallido, sirvió para: desafiar al autócrata de entonces; insuflar fortaleza y esperanzas al pueblo; abrir cauces a las corrientes democráticas y a los nuevos liderazgos políticos que regirían los destinos de la patria, luego de la muerte del sátrapa.

Años después de la sublevación, el Capitán Alvarado declaró que la fiesta de los estudiantes del año 28, le había servido para comprender el estado de ánimo del pueblo, que haría posible, lo acompañara en la realización de un proyecto democrático. Además sostuvo que, solamente un pueblo positivamente motivado y organizado es capaz de activar las fuerzas fundamentales de la sociedad, para que asuman los sacrificios necesarios, para en un momento dado, restablecer: la moral pública y las libertades socavadas.

En el contexto actual, percibimos que la ausencia de ánimo y de unidad del pueblo, está mediatizando la acción de las fuerzas sociales, que en el silencio de las circunstancias, aguardan ansiosas señales y acciones concretas, que les permitan insurgir para devolver a los ciudadanos la institucionalidad perdida.

En el país se respiran aires de cambio, pero nada será posible concretar, sin avivar el ánimo del desilusionado espíritu del pueblo.