Archive for the ‘Cooperativismo’ Category

La Locura Colectivista

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán
Editado por: El Nuevo Herald

El hombre es el único animal que tropieza dos veces contra la misma piedra. Vamos en curso de colisión contra el enorme peñón con el que impactaron los pueblos que padecieron el llamado ”socialismo real”. Es la locura colectivista del campo que arrasó con las formas tradicionales de producción en las zonas rurales de los países comunistas, bañándolos de sangre, hambre, miseria y horror.

El proyecto ”revolucionario” de Chávez va encaminado hacia la sustitución del sector privado como base de la economía rural por un sistema colectivista estalinista, pero peor concebido. Las cooperativas y las empresas de producción social han fracasado. El clientelismo político, la improvisación, la falta de supervisión y conocimiento técnico, así como la carencia de tradición agrícola han convertido unidades productivas en yermas extensiones de tierra y en fincas de farras sancocheras.

Los paramilitares bolivarianos y los irregulares colombianos propician un inminente estado de preguerra y actúan ante los ojos complacientes de las otrora gloriosas fuerzas armadas venezolanas. El objetivo es apropiarse mediante el terror de haciendas y fincas en producción. Un déjà vu de lo ocurrido contra los campesinos chinos o los kulaks rusos. Para la implantación del socialismo rural los irregulares apelan a secuestros, cobro de vacunas, asesinatos, la quema y destrucción de cosechas.

El Estado venezolano insufla la inseguridad jurídica sobre la tierra, afectando el acceso al crédito privado, boicoteando el abastecimiento de los insumos necesitados y abandonando las vías de comunicación, entorpeciendo el transporte de los productos. Los resultados no se han hecho esperar: los datos que manejan las asociaciones campesinas indican que la mayoría de los rubros no alcanzaron las metas de producción. El arroz disminuyó 26%, el maíz 30% y el sorgo en más del 40%.

Este panorama aciago aunado a la amenaza de la sustitución del intercambio capitalista por el trueque conformaría el esquema para empujar al campo venezolano hacia el abismo colectivista. Las consecuencias de este despropósito histórico serán dantescas para todos los venezolanos y pondrá en grave peligro la seguridad alimentaria del país.

Edmund Burke lo señaló: “Para que triunfe el mal sólo es necesario que los buenos no hagamos nada”.

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Fábula Cooperativista

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Insistentemente escuchamos decir a los funcionarios del alto gobierno, que el cooperativismo es una de las palancas para el desarrollo económico del país. Pero la cruda realidad por el contrario nos muestra, el enorme fracaso al cual va enrumbado este importante proyecto de la “revolución”, debido justamente al escaso interés en impulsar la economía social.

El apoyo técnico y profesional así como la fiscalización y supervisión a las cooperativas son deficientes o inexistentes. La gran mayoría de las cooperativas registradas están inactivas, sus integrantes frustrados y dispersos deambulan por los portones de las empresas privadas y públicas, en busca de oportunidades de trabajo que les garanticen la seguridad social necesaria que las cooperativas no les provee.

La Superintendencia de Cooperativas (SUNACOOP) por su parte alega no contar con el personal calificado suficiente para apoyar a los “emprendedores” y que el presupuesto asignado por el gobierno nacional prácticamente se esfuma en gastos burocráticos. Según SUNACOOP, hasta lo que va del año únicamente han sido fiscalizadas 3.020 de las 84.000 cooperativas registradas.

Mientras las fiscalizaciones avanzan a pasos de morrocoy, miles de cooperativistas ven como sus sueños de convertirse en empresarios, se desvanecen en medio de los desastres administrativos y canibalismos que las acogotan. Los cooperativistas muchos de ellos ignorantes de los principios nobles que motivan esta alternativa empresarial, luchan ferozmente por beneficiarse individualmente de los fondos otorgados por el Estado. Los peces gordos y los más aptos se comen a los más débiles. Únicamente 300 de las 3.600 solicitudes para la obtención de los llamados “Certificados de Cumplimiento” han pasado la prueba, lo cual indica el desorden generalizado que padecen las cooperativas.

En relación al financiamiento de los proyectos cooperativistas, los “emprendedores” denuncian que los órganos crediticios del Estado están extremadamente politizados; los recursos son represados en los bancos para el enriquecimiento y auto-promoción política de los jerarcas de la revolución y como un medio para la obtención de ventajas políticas para los autoproclamados partidos del cambio.

La economía social patrocinada por el gobierno “revolucionario” es una gran tramoya surrealista montada sobre un escenario de utilería, donde el pueblo juega un simple rol de espectador, que sueña con su inalcanzable fábula cooperativista.

Futuro Cooperativista

diciembre 15, 2007

Por: Carlos R. Alvarado Grimán

Mucho se ha discutido acerca del cooperativismo, el cual ha sido impulsado por el Ejecutivo Nacional y surgido como una medida para paliar los elevados índices de desempleo registrados en el país. Miles de personas han apostado su futuro a esta actividad empresarial, pero la misma esta seriamente afectada por: la improvisación, el populismo, la falta de regulaciones, la inexistencia de políticas que definan los campos propicios de acción, las fallas para la conformación de un órgano fiscalizador y controlador eficiente, así como la ausencia de beneficios sociales que amparen y protejan a los cooperativistas.

Muchos emprendedores son convertidos compulsivamente en cooperativistas y otros son producto del clientelismos político. Es así como seudo líderes comunitarios, politiqueros, testaferros y oportunistas han devenidos en cooperativistas, sólo para darle palos a la piñata de los millardos petroleros, limitándole a los emprendedores honestos el acceso a los créditos.

En la misión Vuelvan Caras hacen esfuerzos para mejorar los niveles de formación de los emprendedores, pero no son suficientes. Muchos lanceros carecen de: disciplina para dirigir empresas; ética para el trabajo, cultura organizativa, nociones de administración, conocimientos básicos de contabilidad, comprensión cabal de la actividad que han decidido emprender y la mayoría no está consubstanciada con el espíritu, objetivos y principios del cooperativismo.

Por otra parte desde Vuelan Caras, presionan indebidamente a los lanceros para conformar asociaciones de manera compulsiva entre individuos que se desconocen entre sí; promueven proyectos sin sustentación y viabilidad económica; conforman cooperativas con demasiados miembros que a la postre las inviabiliza y no conciencian a los emprendedores sobre los retos que significará la participación de nuestro país en mercados cada vez más competitivos y abiertos como MERCOSUR.

Necesario es trazar políticas serias, de largo aliento que vitalicen al sector cooperativista y aseguren su permanencia en el tiempo. Desterrar el populismo, la improvisación, el clientelismo y la corrupción deben ser prioritarias si queremos en el país un promisorio futuro cooperativista.