Archive for 23 abril 2012

La Izquierda Siniestra

abril 23, 2012

Tiempo Vertical

Por: Carlos R. Alvarado Grimán
Fuente: Hispanos Report Miami
 .
“La esencia de la política es la lucha de concepciones y políticas opuestas” Norberto Bobbio

En la novela satírica los Viajes de Gulliver de Johnathan Swift los Liliputenses  y los Blefuscutenses  están permanentemente en guerra  por una disputa acerca de cómo cascar los huevos hervidos. Los liliputienses sostienen que debe hacerse por el lado más angosto, mientras que los blefuscutenses  insisten que es por el lado más grueso.
 .
En la Guerra Federal que baño de sangre a Venezuela el general Antonio Leocadio Guzmán dijo “toda revolución necesita bandera, invoquemos nosotros esa idea; porque si ellos dicen Federación, nosotros decimos Centralismo”.
 .
Cómo en los casos antes referidos la necesidad de acaparar políticamente a las masas, ha definido los accionares de las fuerzas políticas o grupos antagónicos. Girondinos y jacobinos en la Francia del siglo XVIII,   fascistas y comunistas en el ámbito mundial, han sembrado sus semillas de la polarización en beneficio de sus parcialidades políticas, como medios para cohesionar masas y mantener o  alcanzar el poder.
 .
Las Izquierdas y Derechas en muchos casos han mutado y  aunque en teoría mantienen diferencias ideológicas, en la práctica las líneas que las dividen, han sido difusas; incluso han intercambiado roles. Por ejemplo los defensores de las filosofías librecambistas sobre comercio internacional en el siglo XIX, eran considerados de izquierda, pero hoy se les sitúa en la derecha. Las posiciones políticas parecen obedecer más a conveniencias y estrategias del momento histórico, dependiendo de las inclinaciones de individualidades o grupos de presión.
 .
En Latinoamérica una ola de gobiernos izquierdistas surgió a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, los cuales una vez en el poder, no han dudado en asumir enfoques tradicionalmente atribuidos a la derecha.
 .
La izquierda tradicional, ha enarbolado las banderas de la igualdad, el medio ambiente, libertad de expresión y de defensa de las etnias indígenas, no obstante una vez en el poder han asumido posturas endilgadas a la derecha.
 .
En Venezuela la casta militarista en el poder, ha desarrollado una elite de nuevos ricos, nada igualitaria, que viven de una economía rentista, como príncipes en palacetes, en medio de un pueblo que subsiste a la miseria y a la extrema pobreza, además depredan y devastan  extensas zonas forestales protegidas con la explotación de minas de oro y carbón. En Bolivia el gobierno “indigenista” arremete, acosa y persigue  a las etnias autóctonas en su afán desarrollista para construir una carretera, barriendo parte de la Amazonía, con el pretexto de  abrirse al mercado  brasilero. En Ecuador está desatada una lucha a muerte contra la libertad de expresión, periodistas han sido encarcelados y medios de comunicación multados.
 .
Los latinoamericanos debemos zafarnos de esas camisas de fuerza que encajonan el futuro de nuestros pueblos y no ofrecen salidas válidas a nuestra eterna crisis económica, política y social. Concienciar que no existen caminos de rosas y que necesario es buscar senderos propios, terceras vías, que atiendan de manera específica nuestras problemáticas. Como diría Mario Benedetti, debemos cuidarnos de dos peligros: de la derecha cuando es diestra y de la izquierda cuando es siniestra.

Los Gobernantes y sus aduladores

abril 16, 2012
Tiempo Vertical
Por: Carlos R. Alvarado Grimán
Fuente: Hispanos Report – Miami
“La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad” François de la Rochefoucauld
 
Latinoamérica sufre una verdadera peste de políticos arrogantes que creen ser el centro mismo del universo, especies de Luis XIV, siempre listos para lanzar sus cañones contra sus adversarios. Estos sujetos gobiernan y conducen  los asuntos de sus Estados como predestinados capaces de transformar al mundo y como dioses crear hasta un hombre nuevo; un individuo a la imagen y semejanza de ellos mismos: Un Hombre “perfecto”.
A lo largo de la historia de la humanidad esos hombres mesiánicos han terminado por hundir a sus países en terribles desgracias, guerras y hambrunas. Pero la verdad es que estos “superhombres” son individuos esencialmente débiles, que sucumben ante manipulaciones de individuos o grupos de intereses, quienes tras bambalinas terminan conduciendo los asuntos en los Estados.
En la película el Abogado del Diablo, Al Pacino acuño aquella famosa frase: “La vanidad es definitivamente, mi pecado favorito”, porque la vanidad es ciertamente una debilidad humana fácilmente de usar y las técnicas de manipulación están al alcance de cualquier mente medianamente inteligente, que a la postre disfruta de los réditos o beneficios de los llamados hombres de Estado que padecen esta deficiencia o pecado capital.
En la tragedia Shakesperiana del Rey Lear, la vanidad es la causa de la desgracia del protagonista. Lear como recordarán, decide un día no seguir gobernando y repartir su reino entre sus tres hijas, la que sea capaz de expresar su amor con superior elocuencia se llevará la mayor parte del reino. Las dos hijas mayores se desviven en adulaciones, pero la menor que, realmente lo ama, no logra llenar las expectativas de su vanidoso padre, quien la deshereda. Una vez con el poder, las hijas le quitan al Rey Lear, las riquezas, el imperio y la dignidad. Este termina junto con su bufón, en la más absoluta pobreza, loco y abandonado.
Esta tragedia nos permite reflexionar hasta donde los autócratas vanidosos son capaces de arrastrar a sus pueblos y a sus ciudadanos. Los autócratas son perfectos imanes para atraer aduladores, individuos sin integridad, sin orgullo sin conciencia, capaces hasta de arrastrase y realizar sin objeciones cualquier cosa inmoral, para aumentar su poder, rango o patrimonio.
Fidel Castro y los presidentes de los países del Alba encarnan fielmente a las hijas del Rey Lear, quienes han manipulado al venezolano Chávez, aprovechando su personalidad megalómana, para superficialmente engrandecerlo como líder continental y pegarse como sanguijuelas al erario público venezolano, y así mantener sus privilegios, sustentar a sus gobiernos decadentes y sus influencias hemisféricas.
El antídoto contra el pecado capital de la vanidad del que disponen los pueblos para evitar tragedias en sus países, incluyendo la desgracia de de sus propios líderes es la democracia y la independencia de los poderes públicos, limitando las atribuciones de los gobernantes y las acciones de los aduladores que inevitablemente los acecharán.

El Asalto a la Justicia en Latinoamérica

abril 8, 2012

Tiempo Vertical

Por: Carlos R. Alvarado Grimán – Hispanos Report – Miami

 

“Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia” Paul Auster

Cuando a finales del invierno de 1943 Sophie Scholl entró a un  tribunal de Múnich para ser juzgada por distribuir volantes contrarios al régimen de Hitler, sabía que su suerte estaba echada. En la sala tanto el jurado como el público estaban ataviados con uniformes y parafernalias nazis, en la pared central un retrato de Adolf Hitler, colgando de las columnas esvásticas y pendones con colores alegóricos al partido Nacional Socialista.  Al llegar al estrado, el juez Roland Freisler giró su mirada hacia la foto del Führer, alzó un brazo y grito:!Heil Hitler!. Lo demás es historia. Juicio rápido, sentencia cruel, ejecución expedita.

En Venezuela los jueces del Tribunal Supremo de Justicia en una de las aperturas del año judicial, presente el caudillo de Sabaneta, gritaban frenéticamente y sin rubor ¡Uh ah Chávez no se va!. Las decisiones aberrantes de estos tribunales politizados y fanatizados con la ideología totalitaria chavista, al igual que los tribunales nazis, han condenado a decenas de adversarios políticos a las más inicuas penas y al exilio.

En el libro”Los Juristas del Horror” de Ingo Müller se explica cómo funcionaron los tribunales hitlerianos en aquella oprobiosa época del Nacional Socialismo. Los expertos se encargaban de cuidar que sus atrocidades tuvieran sustento legal. Nada se hacía violando las leyes, porque éstas estaban hechas a la medida del régimen. Incluso la “Solución Final” que condujo al Holocausto estaba enmarcada dentro del ordenamiento jurídico fascista.

En Latinoamérica la situación es espeluznante, los presidentes apandillados Chávez, Morales, Correa, Ortega, Lugo y Kirchner entre otros, usan a los tribunales de justicia para perseguir a sus adversarios políticos, hostigar a periodistas y medios de comunicación.

Cómo alguna vez vociferara el dictador peruano Oscar Benavides “Para mis amigos todos, para mis enemigos la ley”. Es así como se han fraguado procesos judiciales kafkianos que a priori condenan voces  disidentes como las del Diario Universo de Ecuador, pero además deciden sin miramientos la reelección de Ortega en Nicaragua o legalizan cultivos de hoja de coca amarga en Bolivia, para permitir la producción de cocaína en cantidades industriales.

Los organismos internacionales han consentido que los regímenes neo-totalitarios en Latinoamérica burlen las leyes en sus propios países y se fortalezcan en el hemisferio, bajo la sombra de una pretendida autodeterminación, obviando que son gobiernos surgidos de manipulaciones legales y procesos electorales ventajistas y amañados.

La administración Obama o el gobierno Republicano que  lo suceda deberá enfrentar a los sistemas bajo influencia de gobiernos en apariencia democráticos, pero que usan las instituciones judiciales como garrotes para sojuzgar a sus pueblos. Caso contrario el rio de inmigrantes hacia los Estados Unidos será incontenible y pondrá en riesgo su propia seguridad nacional.

Es necesario admitir que en gran parte de Latinoamérica, la pulcra dama ciega encargada de impartir justicia con igual rasero para todos los ciudadanos, ha dado paso a una prostituta mañosa, capaz de mancillar derechos y legalizar sentencias inicuas, donde la igualdad no es más que una entelequia para castigar o premiar según la voluntad del autócrata que corresponda, enterrando todo vestigio de libertad y lanzando a sus ciudadanos a las mazmorras o al penoso exilio. Sin dudas, en Latinoamérica, vivimos el más atroz y flagrante asalto a la justicia.