Historia: Capitan Rafael Alvarado Franco, murió encadenado

Capitan Rafael Alvarado Franco, murió encadenado en el castillo de Puerto Cabello

Tomado de: Diario de Yaracuy

Domingo, 20 de Diciembre de 2009 20:25 Especial
Fue un 12 de diciembre de 1932, hace 77 años, cuando murió encadenado un yaracuyano ejemplar: el Capitán Rafael Alvarado Franco, en las bóvedas del Castillo de Puerto Cabello, tras haber purgado inmerecidamente años de cárcel y torturas humillaciones por encabezar la histórica sublevación del 7 de abril de l928 que clamaban por la libertad del pueblo venezolano frente a la dictadura del General Juan Vicente Gómez.
El conductor principal de esta sublevación fue el Capitán Rafael Alvarado Franco, para el momento de la insurrección cívico militar era Instructor de Artillería del Ejército y profesor en la Escuela Militar, sin mando de fuerzas. Se trataba de un joven yaracuyano treintañero de aproximadamente 1,75 de estatura, porte distinguido, color blanco pálido, ojos pardos y un tanto soñador y carismático que había nacido en Nirgua en l898, curso estudios de pedagogía en Chile, donde también se graduara de subteniente en su Escuela Militar, y que por defender la libertad de su pueblo pagara con su vida muriendo con un par de grillos de 60 libras remachados a sus pies junto a los del Subteniente sanfelipeño Rafael Antonio Barrios Veliz un 12 de diciembre de l932 en el Castillo de Puerto Cabello, después de una larga y penosa pasantía: hambre, azotes, enfermedades y aislamiento, por la no menos tenebrosa Rotunda.

Cuando su cadáver fue separado de Barrios, inmediatamente les fueron remachados a éste otro par llevados estoicamente por un compañero ya moribundo: Pío Tamayo. Era el otro tipo o modalidad de torturas de las cárceles gomecistas: Apersogar vivos con muertos o con moribundos, como para hacerles más dramático y desesperante su cautiverio.

A distintas cárceles incluyendo la Rotunda y al Castillo de Puerto Cabello, arrastrando pesados grillos y pasando por indescriptibles torturas y vejámenes, irá a parar Alvarado Franco después de andar en una agitada y angustiosa vida huyendo de la feroz persecución de “La Sagrada “ ,policía política de la dictadura. En la cárcel del “soberbio Castillo almenado” junto a sus compañeros contaba la triste historia de su desgracia, como para enorgullecerse de su yaracuyanidad cada vez que su pecho se inflaba de emoción hablando de las incidencias del movimiento armado que encabezara y las espeluznantes y dantescas vivencias de sus prisiones.
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En la oportunidad en que el Capitán Alvarado Franco rinde su primera declaración ante funcionarios de la Gobernación y cuando se le interrogó sobre los motivos que lo indujeron a conspirar contra el General Gómez dirá, inerme y todo maltrecho:

”Después de las fiestas de los estudiantes comprendí que el estado de animo del pueblo de Venezuela, en su momento dado, era posible que acompañara a algún individuo de ideas nuevas hasta la realización de un plan preconcebido no tenia otro fin que aspirar para mi patria un gobierno que fuera eminentemente libre y una institución armada que no tuviera otra misión que el sostenimiento de la Constitución, de las leyes”.

Dice Eustorgio Mogollón que el Capitán estaba pálido, demacrado, flagelado, acorralado como debió encontrarse, sin embargo hace esfuerzos para consignar dos protestas:

”Protesto contra la imposición de grillos desde el día en que fui reducido a prisión por considerarlo no solo infamante, sino fuera de lo que disponen las leyes de Venezuela, y de igual manera protesto contra la disposición que me obliga en el mayor desaseo y sin posibilidades de ninguna especie de comunicarme con mi familia”.
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Alvarado Franco al parecer no dejo nada escrito, pero a través de sus declaraciones en el expediente instruido con motivo de la insurgencia, de su actuación en la misma y de algunos juicios y apreciaciones por quienes lo conocieron y trataron, `se pudiera penetrar un poco en su psicológico mundo para tratar de formarse una idea sobre su personalidad.

El Tte. Barrios dijo años mas tarde al referirse al Capitán Alvarado Franco:

“Fuimos compañeros de cautiverio y no recuerdo que se quejara jamás…! Que temple el de ese hombre, Dios mío…!.”

Al referirse a la dictadura de Gómez, Alvarado Franco dijo:” ¿Como es posible que un solo hombre, iletrado, anciano, rustico y por demás achacoso todavía este prendido como un tábano en los costados de la patria succionándole su sangre, sus esfuerzos, sus esperanzas y lo que es mas sagrado: sus sueños de libertad? Paralítica, inerte, postrada, detenida en el tiempo y sin señales de redención, se encuentra Venezuela. Sombrío es su panorama, y negro, borrascoso, sigue siendo su porvenir. ¿Es que acaso a nadie duele este pedazo de tierra de tan gloriosos antepasados? ¿Será posible que aqui no haya hombres con sentimientos de patria libre, coraje y vergüenza como para rebelarse contra este bárbaro que dispone de vidas, prostituye conciencias y doblega voluntades? ¿Benemeritito?.. ¿Rehabilitador?.. ¿Caudillo?..!Que de ocurrencias! Todo esto no es mas que una demostración de rastacuerismo de ese rebaño de incondicionales que se autodenominan congresantes y que han sido empotrerados en el Capitolio para ser arreados cada vez que al caporal de sabana de le antoje. Porque ¿Cuál es la portentosa obra de gobierno de este serrano ignaro para que se haya llegado al colmo de la adulación en endosándosele semejantes títulos?

Y se preguntaba Alvarado Franco:

”Benemérito es aquel que ha acumulado meritos suficientes y que los ha tomado como propios para hacerles honor., enalteciendo y honrando a su vez la patria. ¿Es que acaso matar, encarcelar, secuestrar, torturar , perseguir, desterrar son meritos capaces de glorificar a un hombre o es que no son verbos que este infeliz ha conjugado siempre en primera persona del singular como para degradar también la gramática convirtiéndola en su aliada? “.“Rehabilitador. A que o quienes ha rehabilitado este hombre?. Venezuela todavía esta anclada en el siglo diecinueve. Salvo algunos parpadeos siguiendo el mismo país que nos dejaran los Páez, los Monagas, los Falcón, los Guzmán, los Crespos y los Andrade. ¿Ha rehabilitado política, social, moral, material y espiritualmente a los venezolanos este montañés ¿Su obra “rehabilitadora” solo se ha dejado sentir en La Rotunda, el Castillo de Puerto Cabello, en las colonias de trabajo forzado, en las carreteras y en sus centenares de haciendas y demás exploraciones agropecuarias. ¿Caudillo? ¿Puede llamarse caudillo a un hombre que a los cincuenta años de edad era todavía un segundón sin historia, sin antecedentes, sumiso y cocido a la levita de otro tirano como Castro?..

Como una deformación política y sociológica, el llamado caudillismo venezolano lamentablemente comenzó con nuestros libertadores. Pero no es solo por ellos que nos atrevemos a afirmar que los caudillos, sobre todo los militares, han sido nefastos para el país”.

He aquí otra reflexión del Capitán Rafael Alvarado Franco:

”Hay que hacer algo, para echar a Gómez, y yo lo voy a hacer. Pero lo voy hacer con sabia vigorosa, con gente de avanzada, no contaminada. Lo voy hacer con mis compañeros de armas, con estudiantes y profesionales, con gente proba y solidaria, bien capacitada e intencionada donde haya hombres de verdad, honestos y honrados y de principios. Gómez no lo ha corrompido todo. El país cuenta todavía con algunas reservas morales y éticas y con una generación de relevo que aun no se ha empantanado y que debe tener fresco el recuerdo de las jornadas libradas un 19 de abril y un 12 de febrero”
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Muy lejos de los cantos y festejos de Navidad, Alvarado Franco expiró la noche del 12 de diciembre de 1932 prisionero en el Castillo de Puerto Cabello, fortaleza levantada como Fuerte con un sólido cinturón de piedras erizado por cañones y son sus soberbios muros depositarios de tantas historias . Había muerto un verdadero patriota yaracuyano entregando su vida por la libertad de Venezuela. En ese sepulcro de vivos , en ese santuario del crimen, hay mucho dolor y lagrimas de hombres enterrados entre sus muros.

Se había ido el Capitán Rafael Alvarado Franco, tuberculoso, encadenado, Murió en medio de la oscuridad de la noche, tirado en el piso, donde su cadáver quedara cubierto por una vieja cobija. Tenia consigo su dignidad. Había muerto una conciencia.

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2 comentarios to “Historia: Capitan Rafael Alvarado Franco, murió encadenado”

  1. adalberto pérez Says:

    ¿Alguno de estos hombres sirvió en Maracay?

  2. claudio lopez Says:

    Por la patria hasta la muerte. Este es mi credo y debe serlo de todos los Venezolanos. Fué su lema, su convicción, y es la que deberiamos tener todos nosotros como pais, pueblo, como hermanos. PRIMERO LA PATRIA HASTA LA MUERTE.

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